¿QUÉ VEMOS EN EL CIELO?

¿Alguna vez te has parado a pensar cuantas veces al día miras hacia el cielo y qué ves en él?

Esta mirada puede ser consciente o inconsciente y, como describo a continuación, lo hacemos muchas veces. Miramos al cielo para ver si hace sol, si está nublado, qué tipo de nubes hay, sus diferentes formas y colores, si hará frío, si ha salido el sol y a qué altura está, si ha salido la luna y en qué cuarto se encuentra, miramos la puesta de sol, si el cielo está estrellado… esto sería solo una pequeña muestra. Seguro que cada uno de nosotros encontraríamos muchas otras miradas.

En mi caso, casi cada día, es lo primero que hago cuando me levanto. Me gusta asomarme a la ventana y mirar hacia el cielo para hacerme una idea de lo que me puede deparar el día, aunque, a veces, de lo que imagino a lo que me depara puede haber grandes cambios.

Me maravilla pensar que el mismo cielo que yo veo lo pueden ver todas las personas, pero desde otra ubicación. Imagino que estarán haciendo mis hijos en sus respectivos países lejanos. Puedes quedar con alguien que está muy lejos y mirar juntos la luna o el sol, dependiendo de las horas de diferencia y la estación en que nos encontremos.

Otra cosa muy interesante que podemos ver cuando miramos al cielo es el gran tráfico aéreo. Al vivir cerca de un aeropuerto puedo ver aviones que aterrizan y despegan continuamente. Esto nos ha permitido a todos descubrir cualquier rincón del mundo. Puedes anochecer en Barcelona y amanecer en cualquier parte del mundo. Un intercambio global de personas, cultura y consumo entre otras cosas, con todo lo bueno que eso conlleva. Pero también nos ha traído contaminación y destrucción en todos los sentidos. Este gran movimiento de personas genera mucho dinero e intereses económicos, y esto topa con el interés y la necesidad de conservar todo lo que la naturaleza nos proporciona gratuitamente.

Cuando veo volar un avión me gusta imaginar los motivos, deseos y emociones que se generan en cada persona cuando entran en él. Lo más frecuente y habitual es coger un avión por motivos de trabajo, para ir de vacaciones o ver a algún ser querido. Imagino lo que esas personas ven mientras vuelan. Esos paisajes maravillosos, conocidos o desconocidos, tan diferentes o parecidos a los nuestro. Esas nubes blancas de algodón que te dan ganas de saltar encima. Ese sol cegador por encima de esas nubes negras que estarán mojando las tierras.

Las grandes empresas mueven cada día gran número de personas que por motivos de trabajo se desplazan a otros lugares del mundo. Esto genera despedidas, añoranzas, nuevas relaciones, rupturas, adquisición de nuevos hábitos, compras… que interrelacionan a muchas más personas.

Cuando subimos a un avión para disfrutar de unas vacaciones lo hacemos con gran alegría y muchas expectativas, que a veces se cumplen y a veces no. Dependiendo de como ha ido, el viaje de vuelta será alegre o triste. Podemos dejar atrás buenos y malos momentos, nuevas relaciones, amores rotos, buenas experiencias culinarias, dolor por un adiós no deseado…

A veces los viajes están marcados por la enfermedad o deceso de un ser querido. Imagino que deben resultar muy tristes y largos sabiendo con certeza la realidad que te espera.

Cada uno de nosotros podemos mirar el cielo de manera diferente y ver cosas diferentes, dependiendo de nuestra forma de ser, de pensar, de sentir o de entender la vida. Pero el cielo, queramos o no, es el mismo para todos, con la única diferencia de la estación o el horario en que nos encontremos. Estas son algunas ideas de lo que yo veo e imagino cuando lo miro. Seguro que solo veo e imagino un mínimo, pero para mí es una maravilla mirarlo cada día.

Y tú ¿qué ves e imaginas cuando miras al cielo?

Y COLORORIN COLORADO ESTA HISTORIAZA SE HA ACABADO

¿Qué vemos en el cielo?
Una HISTORIAZA escrita por Marquina Marín desde Barcelona
Alba Sinchanclas. (2020) Bonito cielo, Barcelona
2 comentarios
  1. Ruth
    Ruth Dice:

    Un text molt maco, felicitacions! Martina
    Sembla mentida que un gest tan rutinari com observar el cel ens ofereixi tantes incerteses i alegries en el horizont.
    Una abraçada👍😘

    Responder
  2. Chema
    Chema Dice:

    Y leyendo la entrañable “historiaza” de Marquina, deseo no perder nunca el juego de niños que es mirar al cielo para ver las nubes dibujando una cara que alarga su nariz, un perrito al que le crecen patas, una cabeza de serpiente que ahora ya es la de un borrico…

    Responder

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